Header image  
LOS PÁJAROS DEL AMOR  
  INICIO  
   
 

Pájaro de compañía

 

Existen algunas cosas de las que debemos tomar consciencia para mantener a nuestro pájaro sano, feliz y contento.

Lo primero a considerar es el punto en que deberemos colocar la jaula de nuestro amigo. Es una buena idea el que esté en un lugar desde el que pueda observar el movimiento cotidiano del hogar. También, es preciso que reciba luz natural, pero no directamente frente a una puerta o una ventana. Deberemos asimismo extremar el cuidado para que no quede expuesta a la acción de corrientes de aire ya que ello puede ser causa de que nuestro pájaro enferme, provocándole resfriados y asma. No dejemos la jaula a pleno sol durante todo el día ni tampoco conviene que la instalemos en la cocina. Los humos constantes no son saludables y además es un lugar peligroso.

Si nuestro agapornis se encuentra fuera de la jaula, asegurémonos de que no hay otros animales domésticos por los alrededores. El primer impulso de cualquier perro o gato será el de perseguirlo y tratar de capturarlo.

A los agapornis les gusta irse a dormir tan pronto como se ha puesto el sol y levantarse en cuanto amanece.

Los pájaros de compañía instalados en el interior de una vivienda no son tan resistentes como los que están alojados en una pajarera.

No olvidemos dotar la jaula con los elementos esenciales, tales como recipientes para la comida y el agua, unas perchas apropiadas de diferentes diámetros ya sea bajo forma de ramas naturales de árbol como por ejemplo de sauce o bien cilindros torneados, un columpio y algunos juguetes.

Adoptemos precauciones respecto a las plantas de interior con las que nuestro amigo pueda entrar en contacto, pues la mayoría de ellas son tóxicas.

Si reciben los cuidados apropiados, nuestros pájaros permanecerán sanos y se mostrarán contentos.

Una vez en casa, dejemos que el pájaro se habitúe a su nuevo entorno manteniéndolo dentro de la jaula durante una o dos semanas por lo menos hasta que coma bien y no dé muestras de nerviosismo o estrés. Por la noche debemos cubrir la jaula para proporcionarle un espacio de tiempo tranquilo durante el cual pueda descansar sin ser molestado.

Si se encuentra fuera de la jaula, las ventanas deben permanecer cerradas y preferiblemente cubiertas con cortinas o persianas para evitar que en su vuelo choque contra los cristales y se lastime.

No constituye una buena idea sacar a nuestro agapornis al aire libre si no es dentro de la jaula. Incluso con las alas recortadas, cabe que sople un viento favorable y lo lleve bastante lejos como para caer en plena calle o en el jardín del vecino donde puede haber un perro o un gato en libertad.

Cabe que deseemos sacar a nuestro pájaro al aire libre en primavera y verano para que tome el fresco o el sol. Si así lo decidimos, coloquemos la jaula en un lugar seguro en el que pueda ponerse a la sombra si el sol es demasiado fuerte.
Estos pájaros no son habladores, pero si disponemos del tiempo y la paciencia necesarios podemos adiestrarlos para que ejecuten diversos juegos.
Asegurémonos de no dejar al pájaro fuera sin vigilar. Se trata de un ser dotado de gran curiosidad que indudablemente lo investigará todo. Le gusta roer y por ello deberemos procurar que no entre en contacto con nuestros muebles o cualquier otro objeto de madera y tampoco se aproxime a ningún cable eléctrico.

El ejercicio es muy importante. Nuestro agapornis habrá de disponer de tiempo libre fuera de la jaula. Podemos adquirir diferentes multijuegos para estimular su actividad.